París… Un café a 3€

París es una ciudad preciosa, nada más verla desde el horizonte te palpita el corazón; tiene vida, historia y mucho, pero mucho que ver y generalmente tu nunca tienes el tiempo suficiente para poder verlo todo, así que en el fondo te prometes que volverás para poder ver más y más aunque sabes que nunca termina.

Desafortunadamente Francia tiene un handicap para los turistas y son los precios en todo lo relacionado con la comida y la bebida. Evidentemente en París es un poco más caro y más aún según te acercas a los monumentos se vuelve una locura.

Ya desde que pisas la frontera te debes mentalizar de que un simple café (así sin más), te va a costar como mínimo 3€ y lo mismo sucede con las bebidas en general, al final te pones a tomar vino que si haces bien tus números te darás cuenta de que te sale mejor.

En muchos lugares te ponen una botellita con agua (supongo que del grifo) y pues toca pasar con eso si no quieres cargarte con mínimo 3€ por cada bebida.

La comida es otro problema, la verdad cuando llegas allá te piensas que comerás de locura como sucede en España, que en cada esquina hay un restaurante, un bar, una barra, etc… Ofreciendo exquisitos platos. Pues no! La mayoría de la comida es mala, fea y carísima, mínimo 12€ por plato (y no es nada del otro mundo). Para comer medianamente decente prepárate para pagar como mínimo 20€ y aún así sinceramente no lo merece.

Al final, te sale mejor llevar contigo una jarrita de esas que calientan el agua y te reservas el café y/o el té para el desayuno en la habitación del hotel. Vete a un supermercado y compra cosas para desayunar, cenar y a ser posible para hacer sandwiches para la hora de la comida (almuerzo), a menos que estés dispuesto a pagar mínimo 20€ / comida y encima como te decía mala.

Por lo demás si te vas con mentalidad de superviviente puedes ir cuantas veces quieras a la ciudad luz y visitar sin parar sus museos, iglesias, puentes y la torre Eifel por supuesto!

Anee

Plopsaland

En Hasselt – Bélgica, te encuentras con un maravilloso parque indoor (de interior), se llama Plopsaland. Es un parque temático basado en los programas infantiles Plop, Bumba y Piet Piraat.

Un enorme recinto cerrado que también tiene una zona al aire libre para cuando el clima calienta y mejora para poder disfrutar de los juegos al aire libre.

Al entrar te encuentras con uno de sus personajes, los cuales saludan a los niños y con los que se hacen fotografías.

La entrada no es muy costosa, si tienes en cuenta de que abarca casi todo lo que encuentras en su interior. Solo alguno que otro juego o cosilla sin mayor importancia exige un pago extra de 1€.

Tiene un montón de juegos increíble y super divertidos, hay espacios desde para lo más pequeñitos hasta para los adultos. Puedes jugar incluso participar con ellas en la mayoría de las atracciones.

Un enorme carrusel de dos plantas es el eje central del parque, es precioso. A su lado encuentras unos columpios voladores que son una auténtica pasada.

Una pequeña montaña rusa te sube por más o menos un minuto y medio la adrenalina y puedes hacer un poco de spinning en sus bicicletas voladoras.

Un enorme tobogán se encuentra justo flanqueando la pared del fondo del recinto y a su lado un bellísimo árbol de juegos, con laberintos, piscina de pelotas, etc…

Hay unas ranitas y unos patitos, barcos, cañones, pista de baile y hasta una tómbola. Puedes atravesar su pequeño lago en una balsita y disfrutar de un divertido y entretenido espectáculo en su pequeño teatro.

En la zona exterior encuentras una montaña para escalar, las bicicletas que te mencioné anteriormente, un pequeño simulacro de ciudad con sus calles, semáforos y estaciones de repostaje para que los niños en compañía de sus padres conduzcan sus coches (autos).

Y en toda la esquina exterior el carrusel de bomberos, donde bien el niño puede solo sentarse a conducir el camión o subirse a su parte trasera e intentar apagar el fuego apuntando con su manguera de la cual sale agua a presión y lo mejor es que puedes jugar con ellos y ayudarles.

Para terminar puedes descansar en sus zonas de pic-nic (puedes llevar tu propia comida) o bien puedes comer en su restaurante por precios que oscilan entre los 5€ – 15€.

También hay una pequeña cafetería con hamburguesas, papas a la francesa, gofres (waffles), donde con 5€ puedes salir del paso.

Al final antes de salir, te puedes pasar por su tienda de recuerdos y llevar juegos, ropa, sombreros y disfraces.

Y si te quedó gustando mucho y tienes posibilidades de ir en varias ocasiones, tal vez te salga mejor comprar la tarjeta anual y así asistir siempre que quieras y que el parque abra sus puertas.

Anee

Feria del Lujo

Hace unos meses atrás, tuve la fortuna de asistir a la Feria del Lujo que se celebró en los dominios de Bokrijk en Bélgica. No hacía parte de su perfomance habitual y mucho menos del museo, era una exposición diferente donde podías apreciar todo los componentes del lujo y el placer.

Nada más entrar la atmosfera cambiaba, todo era vino, champán y gente bastante glamurosa. Veías muebles preciosos, con los más finos acabados, tapetes y alfombras persas, esculturas, pinturas y hasta jacuzzis.

Por todos los pasillos te encontrabas con barras de vinos y cervezas dispuestas para que pudieras darte un descanso. Un muestrario de fogatas y barbacoas de lujo, invitaban a sentarse y disfrutar del delicioso clima veraniego que asomaba en esos días.

Caminando un poco más allá encontrabas terracitas, lounge bars y justo al fondo entrabas en el Hangar 58. De golpe una exposición de Porsche, con sus más bellos ejemplares. Una cata de vinos acompañaba otra exposición de muebles rústicos y detrás de Porsche, escaparates y escaparates llenos con los más hermosos diamantes y perlas. Una joyería abierta en la que entrabas, te sentabas y podías probarte todo cuanto quisieras, mientras por tus manos desfilaban las copas de cava y champán.

Un piano de cola relajaba tanta exuberancia y glamur, podías sentarte justo en frente en unas butacas altas que permitían apreciar  a la cantante del salón, la cual llevaba un atuendo de azafata.

Salías del Hangar y más y más jacuzzis, el stand de Sony Vaio y justo al fondo una deliciosa terraza, para mí la mejor de todo el evento; donde podías degustar el más exquisito fuagrás junto con tu copa de vino.

Ya el todo era terminar la visita entre cavas de vinos, terrazas y muebles. Y al final, Renault te invitaba a rentar su coche eléctrico por 100€/semana.

Me gustó mucho, todo perfectamente organizado y dispuesto para poder apreciar todas las exhibiciones, comprar y disfrutar de una tarde maravillosa entre Porsches y diamantes.

Anee