Sashimi… Puro Sushi y Teppanyaki

Me encanta ir a Maastricht, pasear por su centro en sus callejuelas y recorrer sus tiendas y terrazas. Hay muchísimo para ver, oler, probar. En uno de esos rincones, a unos pasos de la plaza de la Iglesia de San Juan (Sint-Janskerk) encuentras a Sashimi.

Es un bar de sushi y teppanyaki, que te deja boquiabierto desde su fachada, muy pequeña y austera, sin casi ningún reclamo publicitario más allá de un pequeñísimo letrero en lo alto de la puerta. Al entrar ves un establecimiento enorme! No comprendes como de esa pequeña fachada salga ese espacio tan grande. Tienen un buda gigantesco justo en el centro del bar que cubre las dos plantas del mismo.

Muy limpio y bien ordenado, la atención es muy buena desde el principio. Su estilo es relajado, por lo que puedes ir decentemente vestido, sin tener que ir formal.

Básicamente tienes dos cartas de menú en la mesa para la comida y una de bebidas, el mesero te pondrá en la mesa una especie de listado; debes mirar el número correspondiente al plato que deseas consumir, lo ubicas en el listado y tu ahí lo que haces es apuntar las unidades de cada plato que desees consumir.

Hay dos modalidades de consumo, una en la que pagas como bufet libre un monto para comer hasta que revientes y la otra es pagar por unidad que puede variar entre 1€ y 3€. También tienen platillos especiales que no entran en la modalidad de bufet libre, pero que puedes pagar aparte y valen 4,5€/U. Las bebidas, se pagan por separado.

Tienen una gran variedad de platos, de los que destacaría:

Aprovecha para disfrutar de un buen sake (vino de arroz japonés) o de sus cervezas japonesas.

Delicioso! Te pasas un rato maravilloso, es un paraíso para los amantes del sushi y este corre sin parar. En la mesa encuentras los platos y palillos para tal fin y a los niños y principiantes les dan sus palillos adaptados con una sencilla banda elástica que funciona de maravilla. También puedes pedir un tenedor si te hace falta y si aún se te complica mucho el asunto, pues echa mano (bien limpita) y comes así tal cual.

Anee

Caminando por Heidelberg

Ubicada en Alemania ésta pequeña ciudad universitaria te dejará encantado! Lo primero que debes hacer es conseguir un hotel lo más central posible, yo me hospedé en el Holiday Inn y la verdad fue estupendo! Muy central, cómodo, limpio y no es costoso. El centro lo tienes a 10 minutitos andando super relajado, el ZOO (Zoológico) a 30 minutos, el centro de información turística a otros 10 minutos, el castillo, etc…

Todos te recomendarán tomar el tranvía o el autobús para moverte, pues en coche la verdad es un poco lioso dado que parece un espagueti, la cartografía de las calles es muy extraña y terminas con el GPS haciéndote dar vuelta aquí y vuelta a allá. En fin, que no les hagas caso, la ciudad es pequeña (la recorres en 3 días) y lo más interesante para ver lo puedes hacer caminando, además de que así conoces más, disfrutas de sus paisajes; sobre todo desde el puente, es bellísimo!

Para llegar al ZOO, debes tener en cuenta de que tendrás que atravesar un campus universitario, no es una calle principal y no aparece registrada en los GPS, pues es área privada, pero sí puedes entrar sin problemas (por lo menos caminando) y te lo atraviesas, pues si sigues el GPS (el del coche o el de tu teléfono móvil) te mandará hasta el otro lado del campus y la media hora de deliciosa caminata, se transforma en 1 hora y media interminable, pues terminas rodeando todo el campus y el ZOO está justo detrás de él.

El ZOO no es costoso, por persona son como unos 9€ y por los niños 4€, ya dentro disfrutarás de como mínimo 3 horas viendo toda clase de animalitos en bellísimos hábitats e infinidad de juegos para el disfrute de los niños, sobre todo ellos se lo pasan en grande! Pregunta cuando llegues a qué hora es la exhibición de las focas, porque es super entretenida. Pero te recomiendo que no comas (almuerces) allá, no porque sea mala la comida, sino que por el mismo precio vas a comer mucho mejor al centro y pues la verdad lo único que no me gustó del ZOO fue su restaurante.

La ciudad vieja (casco antiguo), es decir el centro de la ciudad; es muy bonito y lleno de vida hasta altas horas aún entre semana. Los establecimientos comienzan a cerrar sus puertas entre 6pm y 8pm, pero no te preocupes que la mayoría de los restaurantes siguen abiertos. Disfruta de caminar entre sus callejuelas y te sorprenderán terrazas que se adentran en las viviendas, donde te puedes relajar un poco del bullicio.

Si no tienes mucho dinero para gastar comiendo en las terrazas no importa, pues con 1€ puedes comprar un sándwich (bocadillo) y con 2€ pillas una porción de pizza con Coca – Cola en Pizza Hut.

Y no puedes dejar de ir al castillo, es un plan de todo un día y puedes subir en un teleférico que sale desde la ciudad y se adentra en la montaña a donde se encuentra ubicado el castillo. Es muy bonito y enorme, si de verdad quieres recorrer cada esquina y verlo todo, necesitarás por lo menos medio día y sería maravilloso que pagarás el guía turístico del castillo, pues con él/ella, te adentras a donde nadie más puede entrar libremente y te contará la historia del castillo así como curiosidades sobre el mismo y la época. Eso sí, no es barato ir al castillo y menos comer en sus instalaciones, pero bien que puedes llevarte tu sándwich y comer en una de las mesillas que tienen en la bodega.

Deja el castillo para el final, así podrás ver una hermosa panorámica de Heidelberg y despedirte de ésta ciudad maravillosa, llena de gente amable que siempre estará dispuesta a ayudarte y guiarte.

Anee